El 2005 se marcha, mañana ya será otro año, de modo que aprovecho mi última actualización de éste para hacer un homenaje a una gran obra del género; "El halcón maltés" que el pasado 14 de febrero cumplió 75 años desde su publicación.
Dashiell Hammett fue uno de los pioneros, hizo escuela y a su paso nadie quedaba indiferente. A él le debemos grandes novelas, le debemos una leyenda como es "El halcón maltés". El halcón del libro ya de por sí es una leyenda, es el fruto de la codicia, es la causa de varias muertes y el centro de una investigación; la de Sam Spade. Spade es un hombre frío, sin escrupulos, indeferente... Y los hombres fríos solo atraen a mujeres fatales, es un duelo entre ambos, un duelo que desde entonces y durante las siguientes décadas se desencadenó en noveluchas editadas por entregas en pulps y en escenarios de grandes producciones de Hollywood. De modo que Sam Spade era un imán para estatuillas de pájaros, para mujeres fatales, para mafiosos, para chantajistas y asesinos... y para el público, gracias al cual la novela se reeditó hasta en 7 ocasiones en el mismo año.
Y no tardaron en llegar contratos de grandes productoras para llevar la novela a la gran pantalla, tan solo un año después "El halcón maltés" se estrenó en los cines. Quizás por el hecho de que estaba protagonizada por un actor extranjero como Ricardo Cortez que no pegaba para nada con el personaje caradura de Spade, o tal vez por que el papel de femme fatale estaba interpretado por una actriz, Bebe Daniels, demasiado teatral, o por que la trama se alejaba sutilmente de la que Hammett trazó en su día, la cuestión es que la esperadísima producción fue un fracaso. Cinco años después se estrenaría "Satán conoció a una mujer" protagonizada por Bette Davis y Warren Williams, dirigidos por William Dieterle, y de nuevo fue un fracaso. De modo que cuando Michael Curtiz decide que su primera pelicula será un remake de las anteriores, la Paramount se lo piensa antes de dar su visto bueno. La productora sospechaba que el proyecto no atraería al público si del argumento dependía, y decidió escoger actores afamados para interpretar a Spade y el resto de personajes. De nuevo Curtiz se salió con la suya y, finalmente, los actores propuestos por la productora no llegaron a leer el guión. Éste sería el primer proyecto de Curtiz como director ya que en las anteriores producciones había trabajado únicamente como guionista. Desde 1941, año en que se estrenó el film, Curtiz dejó de ser conocido como guionista y pasó a reconocerse como director. 1941 significaría también el comienzo de una relación entre Curtiz y Bogart que se extendería hasta la muerte de Bogart y quedaría patente en hasta 7 produciones.
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