Muchas personas coinciden en su respuesta a la pregunta de que les atrae de la literatura negrocriminal; la crítica social. De modo que cada sábado lo dedicaré a la crítica social, pero no mediante la literatura policial, sino mediante la música o las fotografías que ilustran la época del gran esplendor de la literatura policial.

Hoy comenzaremos con la obra de un fotógrafo húngaro del cual se dice "descubrió el verdadero París". Gyula Halàz es su verdadero nombre, quien sabe si porque para muchos es impronunciable o simplemente para sentirse más cómodo en el país galo adopto el de Brassai, nombre con el que a pasado a la historia.
Brassai plasma el mundo nocturno, la vida a oscuras, la noche de artistas bohemios y prostitutas, de toxicómanos y homosexuales, de mendigos y enamorados...

"La noche sugiere, no enseña.La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza; ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón..."
(Brassaï)

Lovers in a Bistro (1932-33

Police Station (1933)

Paris prostitute >(1933)

La música también ayuda a acercarse a ese mundo bohemio y sin marcharnos del país galo vale la pena mencionar la obra de Yann Tiersen. Quizás así, de golpe, no les suene el nombre pero les daré un dato, es el autor de la banda sonora tanto de Amelie como de Good Bye, Lenin!. un verdadero genio de la música que toca desde el piano hasta el violín pasando por el acordeón y otros instrumentos.