Old Boy, película surcoreana tercera candidata al premio Sangre Polar, es una clara muestra de que en el policial el quién y el porqué tienen igual importancia.

Desde Battle Royale, la famosa producción japonesa, el cine asiático ha experimentado con la reacción humana frente a situaciones extremas. En una noche lluviosa un hombre de familia es secuestrado y encerrado en una pequeña habitación donde permanecerá durante quince años cultivando el odio y el deseo de venganza mientras desconcha la pared de su habitación. Logrará salir y se enamorará de una joven cocinera que le ayudará a encontrar a aquellos que le encerraron.

Rodada el mismo año que la también surcoreana Memorys of a murder cuenta con grandes interpretaciones tanto en los actores principales como secundarios. Presentada bajo una voz en off, adornada con una excelente banda sonora que recuerda a la de la película Las horas, Old Boy es una original producción con una mezcla de escenas cómicas, coloristas, gore, reales e imaginarias... atractiva tanto por sus magistrales diálogos como por su estética.
Old Boy no es más que la continuación de Sympathy for Mr. Vengeance que junto con Sympathy for Lady Vengeance, tercera y última, establecen las bases de la trilogía sobre la venganza del director coreano Park Chan-Wook.

Una película para estómagos fuertes, violenta, menos que cualquier film de Tarantino y sin mebargo más impactante, no sobra nada porque lo que no está se sobreentiende y no falta nada porque lo que no está nunca lo estuvo.

Multipremiada se alzó con el premio del jurado del 57 festival de Cannes y el festival de Sitges.