Nada mejor para homenajear a un autor que conocer sus obras y personajes, aunque encontrar novelas de McClure en la actualidad es verdaderamente complicado. La única que se encuentra en las librerías es El leopardo de la medianoche de mano de la editorial El funambulista. Quienes tengan posibilidad de acercarse a la Semana Negra (o quizás en alguna librería de segunda mano) podrán adquirir sus novelas más conocidas, El huevo ingenioso que le consagró como uno de los grandes del género y es considerada por el Times como una de las 100 mejores novelas policiales y El cerdo de vapor su primera novela y con la que logró en 1971 el premio Gold Dagger de la "Asociación Británica de Escritores de Novela Negra", ambas novelas publicadas por Jucar.
Como homenaje he decidido recordar una de las escenas más divertidas que he leído nunca y que pertenece a su novela El huevo ingenioso:
-¿Y qué pasa con este mozo?- preguntó un blanco alto de bata blanca cuando, a la mañana siguiente, se detuvo ante el catre de Ramjut Pillay en la sala de ingresos del Hospital Mental del camino de Guarnición-. Esto..., Peerswammy Lal, ¿no es esto? -Así es, doctor -dijo el enfermero indio de servicio cuya tarjeta de identificación ponía N.J. Chatterjee- Se ha pasado toda la noche debajo de la cama.
-Me parecía estar tanto más seguro allí -dijo Ramjut Pillay mirando nerviosamente a los otros pacientes.
-Claro, claro. Le persigue la gente, ¿verdad?
-¡Oh, no! Realmente soy completamente desconocido y perfectamente inocente, doctor -y bajó la voz hasta casi un susurro-. Mi miedo es enteramente referente a las personas que duermen conmigo.
-¿Fantasías sexuales, quiere decir?
-¡No me atrevería a pensar tanto, doctor!
-Hum..., empiezo a entender por qué pueden haberle traído aquí -el doctor hojeó algunas notas-. ¡Oh, vaya! Parece que causamos algunas molestias en la estación del tren...
-¿Usted también?- preguntó Ramjut Pillay muy sorprendido.
El doctor le sonrió amablemente y le explicó:
-No me interprete usted mal. Cuando digo "nosotros" me estoy refiriendo a "usted".
-Pero si...
-No discutas con el doctor -dijo el enferemero Chatterjee apretándole la cabeza contra la almohada dura y desagradable-. Está aquí para que nos pongamos mejor.
-¿Nos...?
Cualquier persona se puede volver loca en un sitio así, pensó Ramjut Pillay.

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