La noche a través del espejo
Fredric Brown
Jucar

Dedicada a David Panadero.

Que mejor forma de homenajear a un escritor que recordando su obra, pensamiento que nos ronda a muchos la cabeza cuando se celebran los aniversarios de su nacimiento o muerte. También supone una de las razones por las que muchas editoriales deciden recuperar las obras descatalogadas de dichos escritores o algunas revistas emprenden el laborioso trabajo de recordar su carrera (como es el caso del próximo número de La Gangsterera papel, homenaje a Jim Thompson). Desgraciadamente este no es, por ahora, el caso de Fredrick Brown y su maravillosa Noche a través del espejo. Brown nació hace 100 años y un par de días y se cumplirán, también dentro de poco, unos 35 años desde su muerte y esta Night of the Jabberwock representa su obra más importante y reconocida, lo cual es mucho viniendo de un escritor dedicado principalmente a la ciencia ficción que se alzó con el Edgar con otra obra, La trampa fabulosa.

La noche a través del espejo es una pesadilla, y no me refiero a la novela en sí sino a su argumento. La acción transcurre a lo largo de una sola noche, la noche en que Doc Stoeger, editor de un semanario local, se plantea vender la imprenta en la que lleva trabajando 23 años cansado de no haber publicado ni una sola noticia interesante en toda su carrera. Quizás la "suerte" -así, entre comillas- decidiese que ya era hora de que en Carmel City y para alegría de Doc sucediesen cosas "interesantes" -también entre comillas-.

Al leer las primeras páginas de esta novela poco nos imaginamos sobre lo que sucederá al final de la noche, y no es de extrañar, Brown nos presenta una tarde tranquila y soleada en un pueblo alejado de las grandes urbes, donde todos sus habitantes se conocen y no ha pasado nada extraño en décadas. También es cierto que este es el mejor escenario para ambientar un thriller y Brown no lo desaprovecha.
Antes de caer la noche Doc y su compañero de trabajo finiquitan la edición del semanario para el día siguiente y cierran la oficina. Nada fuera de lo normal en la rutina de los dos personajes si no fuese porque esa tarde han terminado antes. Para ocupar el tiempo libre Doc decide marcharse al bar más cercano, es ahí donde descubrimos que Doc es un enamorado de Lewis Carroll lo cual explica el título de la novela y las curiosas introducciones a cada capítulo. Una vez en su casa y ya entrada la tarde-noche, Doc recibe la visita de un curioso personaje, otro enamorado de Lewis Carroll que para mayor rareza conoce todas las obras que el propio Doc a publicado sobre el padre de Alicia en el páís de las maravillas. No enfrentamos, entonces, a una novela divertida e inteligente, retorcida pero lógica y que combina el surrealismo que generan las curiosas situaciones que se desarrollan con el humor más delirante y el costumbrismo más sorprendente.