Un tipo implacable
Un tipo implacable
Elmore Leonard
Alianza Ediciones
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Érase una vez la América de la ley seca, del Ku Klux Klan, de J. Edgard Hoover y el FBI. La de principios del siglo XX; Bonnie & Clyde, Louise Armstrong y los pulps. La América que sabe a mazorcas de maíz, suena a jazz o blues y se tiñe del negro de los pozos petrolíferos. La América de Un tipo implacable.
Con la experiencia de un guionista de cine y escritor de westerns Elmore Leonard construye una novela donde se entremezclan ladrones de medio pelo candidatos a convertirse en el “enemigo público número uno”, sheriffs empecinados en hacer cumplir la ley aunque sus métodos la infrinjan e incansables periodistas que arriesgaran sus vidas para contar de primera mano los enfrentamientos entre los dos bandos.
Carlos Webster es un joven ganadero cuando una noche asesina a sangre fría a un ladrón que trataba de escapar con su ganado. Jack Belmont es el hijo de un importante magnate del petróleo cuando con tan solo 15 años asesina a un joven negro. Hasta aquí todo igual pero en adelante ambos se tendrán que situar a uno u otro lado de la línea que separa el bien del mal. Tan solo cinco años después el primero se ha convertido en Carl Webster, ayudante del sheriff del estado de Oklahoma mientras que Jack acaba de salir de la prisión de McAlester acusado de secuestrar a la amante de su padre y de incendiar uno de los pozos petrolíferos de su propiedad. Ambos se disputan el título (que da nombre además a la novela) de tipo implacable. El trío culmina con Tony Antonelly un periodista del True Detective que perseguirá a ambos en busca de material para sus artículos. Un triángulo que, como el de las Bermudas, arrastrará todo tipo de personajes hasta la decadencia de buena parte de ellos.
Adoptando los escenarios típicos de las novelas del oeste y los road movies Leonard sitúa la trama en el periodo posterior a la Gran Depresión y la Primera Guerra Mundial e incluye guiños a algunos delincuentes reales de la historia del país norteamericano además de cantantes y músicos míticos que empezaban sus carreras por aquella época. Una historia clásica muy bien ambientada que destila grandes dosis de acción y tensión en sus tiroteos y persecuciones.
Un tipo implacable es una historia de venganzas, búsquedas y rencores donde no solo los hombres son los despiadados, las mujeres pronto se convierten en femmes fatales cansadas de ser pisoteadas por los tipos imbatibles y no dudan en traicionarlos o incluso acabar con ellos. Leonard construye personajes mitos del “tipo duro” y falla cuando estos se vuelven ingenuos y entran en juegos que se convierten en trampas y, por tanto, en su perdición, todo forzado para que el final depare en una lucha descarnada entre el bueno y el malo. Aún así desarrolla una prosa que atrae y atrapa, un ritmo ágil que apenas deja respirar, unas frases breves, escuetas con la acidez e ironía de los clásicos, un claro homenaje a la literatura pulp con múltiples referencias a la obra de Jim Thompson y al cine negro de la época.
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José Andrés dijo
Se te nota, que el punto que le falta, lo tienes en el bolsillo. Yo, con la edad que tiene Leonard, y el pedazo de novela que realizó mi puntuación es de 5/5.
Un saludo desde BCN,
José Andrés
11 Diciembre 2006 | 10:46 AM